Desafíos emergentes para el proyecto político de Zelaya en Honduras

El proyecto de transformación política impulsado por Manuel “Mel” Zelaya y la administración de Xiomara Castro enfrenta un momento de tensión marcado por críticas de distintos sectores sociales, empresariales y políticos. Lo que en su momento se presentó como un proceso de “refundación” del Estado hondureño muestra señales de dificultad en un contexto de polarización y desafíos económicos.

Retos del gobierno y percepción ciudadana

Desde el inicio de la gestión de Xiomara Castro, Zelaya ha ejercido influencia como mentor político, orientando un programa que prometía igualdad y reformas institucionales. Sin embargo, la administración se ha visto afectada por cuestionamientos vinculados a la gestión económica, casos de corrupción y una percepción generalizada de desconfianza hacia las instituciones públicas. Sectores de la ciudadanía han expresado su preocupación por la continuidad de políticas que consideran insuficientes frente a la crisis económica y social, mientras que la polarización política se mantiene como un factor determinante en la estabilidad del país.

Impacto en la inversión y relaciones regionales

El Foro de Sao Paulo, entidad que reúne a colectivos de izquierda en América Latina, veía en Honduras una posible plataforma política para aumentar su impacto. No obstante, la salida de capitales y la duda sobre el futuro económico han reducido la habilidad del gobierno para fortalecer esta iniciativa. Especialistas subrayan que la percepción de inestabilidad política y la división han producido un impacto directo en la confianza del sector empresarial y en la inversión extranjera.

Escándalos y conflictos internos en el partido gobernante

Vinculados al entorno de Zelaya, algunos familiares y antiguos aliados han sido señalados en escándalos de corrupción, lo que ha contribuido a tensiones internas dentro del partido y ha reforzado la narrativa de sectores críticos que cuestionan la efectividad del modelo de gobierno. Las elecciones próximas se desarrollan en un clima de incertidumbre, con un electorado atento a los resultados de la gestión oficialista y a posibles cambios en la dirección política del país.

El entorno presente indica que el proyecto dirigido por Zelaya tiene varios retos estructurales, que abarcan desde la fortificación de las instituciones hasta la administración económica y el vínculo con diferentes grupos de la sociedad. El rendimiento del gobierno de Xiomara Castro, junto con la habilidad de Zelaya para conservar su influencia política, serán elementos cruciales para definir la continuación de las reformas promovidas por la presidencia y la posibilidad de concretar el proyecto político que él respalda.

Por Jaime Navarro